Garciani | Os lo contamos con un vermú en la mano: Segovia no es normal
16512
post-template-default,single,single-post,postid-16512,single-format-standard,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,side_area_uncovered_from_content,columns-3,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive

Os lo contamos con un vermú en la mano: Segovia no es normal

Os lo contamos con un vermú en la mano: Segovia no es normal

Que Vermú Garciani ha tenido la suerte de nacer en una preciosa ciudad ya lo sabíamos. Pero en ocasiones sucede que, sin darnos cuenta, pasamos por alto las maravillas que nos rodean simplemente porque estamos acostumbrados a ellas. Lo tomamos como algo normal. Pero, vermú en mano, os vamos a contar un secreto: Segovia no tiene nada de normal. Somos extraordinarios.

Porque si fuéramos uno más, nuestro Acueducto no habría sido el cuarto monumento Patrimonio de la Humanidad mejor valorado para los viajeros de TripAdvisor en toda Europa. Un honor que le coloca en el primer puesto de monumentos protegidos por la UNESCO en toda España. Pasamos a diario por debajo sus arcos y lo vemos desde distintos ángulos de la ciudad, como parte habitual de nuestra vida, pero aún hay quienes sentimos ese cosquilleo en el estómago cuando esperamos a alguien debajo de sus 28 metros de altura en la Plaza del Azoguejo.

Porque si fuéramos normales, en el listado de lugares Patrimonio de la Humanidad mejor valorados en TripAdvisor tampoco se encontraría nuestro casco histórico. Y se sitúa justo por detrás del Acueducto, en la quinta posición del top 10 europeo y en la segunda del top 10 español. Un centro que nos envuelve de culturas y de épocas, de estilos artísticos y espectaculares edificios civiles y religiosos que hablan de la importancia de una ciudad. Desde la última catedral gótica que se construyó en España, nuestra ‘Dama’, pasando por la fortaleza del Alcázar, a la casa de Abraham Seneor en la Judería Vieja, contador mayor de Castilla y hombre de confianza de los Reyes Católicos.

Porque sin nuestro orgullo segoviano, el famosísimo Manneken Pis de Bruselas no habría acabado esta semana vestido con nuestro traje regional. Y lo ha conseguido gracias al empeño del colectivo Segovianos de Bruselas, que encandilaron al señor Edelman, el vestidor oficial de la famosa estatua bruselense, quien a su vez elogió la calidad de la indumentaria confeccionada por la especialista en la materia Conchi Bayón.

Y porque creemos en Segovia y en sus productos. Como nuestra uva verdejo, que defendemos como la mejor de España debido a su calidad excepcional y a las condiciones en las que crece. ¿Por qué es única? Porque sus terrenos arenosos no permiten que la filoxera ataque a la planta, lo que provoca que las vides crezcan grandes, con troncos enormes, que dan un fruto de calidad excepcional. Con ese verdejo 100% Segovia elaboramos nuestro Vermú Garciani, repleto de matices y personalidad.

Por eso, y mucho más, queridos segovianos y visitantes, Segovia no es normal. Es extraordinaria. Brindemos por ello.

Foto portada: Acueducto de Segovia / David Alonso Rincón



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies