Garciani | Bendita primavera
Es la (impredecible) primavera, ¿te apetece un vermú?
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Bendita (e impredecible) primavera

Bendita (e impredecible) primavera

No importa que haya cambios de temperatura o que de repente se ponga a diluviar. Tras los intensos inviernos que configuran el carácter de nuestra uva verdejo, la primavera anuncia el inicio del buen tiempo aunque, como todo, tenga sus días. Pero, ¿cuál es el problema si siempre hay un motivo para brindar?

Llueva, truene, nieve o nos ciegue el brillo del sol, nos encanta la impredecible primavera, lo confesamos. Empezando porque con el cambio de hora del equinoccio de primavera nuestros días vuelven a hacerse más largos y disfrutamos más de esa luz que traspasa el brillante y limpio color caoba de nuestro vermú. ¡Son las 19:00 horas y hay luz! ¿Acaso importa la temperatura ahí fuera?

Como si un indicador de vida se tratase, las terrazas comienzan a llenarse, las barras a pie de calle recuperan las historias de familiares o grupos de amigos que celebran sus encuentros. Da igual si el día ha sido horrible mientras haya compañía con la que brindar un buen vermú.

Con la primavera en pleno apogeo, las parejas también corren para refugiarse de la lluvia un domingo por la mañana que prometía ser soleado. Todo ante la atenta mirada de aquellos que ya disfrutan de su aperitivo bajo un soportal y que no tienen problema en hacerles un hueco para compartir un espacio de su barra.

Es primavera. Y el olor de las plantas y las flores también. Del romero, limón, jengibre, enebro y manzanilla, solo alguna de las más de 20 hierbas aromáticas que cultivamos manualmente y ponemos al servicio de nuestro vermú. Ellas le dan ese toque especial y que hacen de Garciani un vermú único.

Es momento de las fotos en el Retiro de Madrid, de los selfies con morritos y gafas de sol, de los espectaculares atardeceres segovianos y del sonido de las charangas por la calle. Es tiempo para el amigo peñazo que se “apalanca” en invierno y para los turistas sin complejos, en chanclas y calcetines, que se rinden ante nuestra gastronomía y como no, a nuestro espectacular sabor.

Esta es nuestra revolución primaveral. ¿Te vienes a brindar?



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